El último tramo de la
carrera presidencial

 

LA CARRERA A LA PRESIDENCIA de la República se desarrolla en un ambiente poco propicio para una carrera electoralmente interesante. En el plano internacional se muestran los límites de la globalización. La Unidad Europea muestra una debilidad inesperada para mantener los principios que animan el neoliberalismo dominante. Los polos de desarrollo capitalista promueven la desestabilización; en el Medio Oriente retroceden a la llamada “política del gran garrote”. En la dinámica interna existe un ambiente de descontrol en todos los niveles de la existencia. En ese contexto No resulta difícil de entender la crisis del sistema de partidos. Todos los partidos muestran deficiencias para enfrentar con éxito un país llevado a un desconcierto y las demandas de un pueblo sediento de justicia y libertad.
En los tiempos de la crisis del neoliberalismo los partidos que han asumido esta línea incrementan su deterioro. En estas elecciones han hecho un esfuerzo sobrehumano para conservar la unidad interna en sus organizaciones políticas. Resulta interesante la selección de los candidatos. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) resuelve, gracias a su tradición política, de manera institucional y rápida, su candidato. El senador Manlio Fabio Beltrones, después de una breve confrontación, abandona la contienda, solidarizándose con el ex gobernador Enrique Peña Nieto. El Partido de la Revolución Democrática cuenta con Andrés Manuel López Obrador, el constructor del Movimiento de Regeneración Nacional. En el Partido Acción Nacional la candidatura la conquista Josefina Vázquez Mota.
Una vez nombrados los candidatos de los tres candidatos de los partidos protagonistas, se inicia la lucha por alcanzar el voto popular. Por supuesto la tarea no es fácil. El descreimiento popular de los políticos es evidente. Por lo tanto tienen que modificar sustancialmente su discurso. Ya no basta recurrir a recursos morales o las bondades de la democracia, son necesarios diagnósticos serios y propuestas viables. Y menos seguir la tradición de la compra y venta del sufragio.
Todos estamos comprometidos a superar las condiciones actuales. En las próximas elecciones, será la última oportunidad. Todos a las urnas con nuestro sufragio libre.

Publicado en el Número 228, NEWSVER febrero 12 de 2012